¿Que entendemos por Tecnología Educativa?
La orientación sistémica de la Tecnología Educativa concibe el
proceso educativo como un acto comunicativo
La
aplicación de esta perspectiva a la tarea del aula entendida como una verdadera
práctica tecnológica[1] involucra a todos
los componentes:
- Docentes y alumnos, en sus valores, expectativas motivaciones, realidad social y cultural, experiencias previas, posibles respuestas frente a las tecnologías etc.
- Realidad social y cultural, en lo que respecta al encargo social al que responde y al contexto en donde esa tecnología es aplicada.
- Aspectos políticos y organizacionales, en lo que hace a los aspectos organizativos tomando en cuenta la cultura propia de cada institución.
- El conocimiento científico, como herramienta y como fin en si mismo (la
- Psicología, la Didáctica, las Ciencias de la Comunicación etc.).
- El desarrollo social y personal ,desde una perspectiva ética sujeta al “deber ser”
- Los aspectos técnicos, destrezas, habilidades y especialmente los medios[2] en lo que hace al rol que desempeñan dentro del sistema tecnológico.
- El cuidado del medio ambiente y el impacto de la tecnología utilizada, la no
- perturbación y la introducción de factores de control para no generar nuevos
- desequilibrios.
- El producto tecnológico, entendido como una innovación que implique realmente un factor de progreso.
Es
decir, en definitiva, requiere de un
enfoque holístico y dinámico en el que se involucren las variables personales,
el contexto social, las expectativas, los valores en juego y las metas
perseguidas.
En
tal sentido, alinearse con esta forma de concebir a la tecnología educativa
implica pensar en un docente amplio,
interesado profundamente por el aprendizaje, un comunicador activo en busca del
desarrollo de sus interlocutores, capaz de situarse como coadjutor cercano en
la tarea de buscar que los alumnos construyan sus propios hechos y conceptos ,
avanzando en su autonomía ; un ser humano interesado en todas las facetas de
sus estudiantes, especialmente en aquellas vinculadas a los valores y a la vida
social y personal.
Paralelamente,
la imagen de alumno adecuada a este planteo lo muestra como un sujeto
participativo, activo colaborador en la
construcción de su propios conocimientos, formándose paulatinamente como un
agente reflexivo, crítico y conciente,
capaz de detectar problemas en si mismo y en su entorno, y trabajar en la
búsqueda de soluciones buscando el consenso y la convivencia armónica.
La
Comisión Internacional
sobre la Educación
para el siglo XXI (Delors, 1996) l
sustenta el hacer educativo básicamente en cuatro pilares:
“…aprender a conocer, aprender a hacer,
aprender a ser y aprender a vivir juntos”
Ahora bien ¿ El proyecto del Consejero Virtual es realmente una Tecnología Educativa ?
Veamos que si
En
efecto, la utilización del Software Experto en cualquier contexto, ya sea
dentro del aula como parte de una currícula especialmente diseñada, en el
gabinete psicopedagógico etc., es
siempre una situación de enseñanza aprendizaje en el sentido que se ha reconocido en este apartado ya que:
1) Implica un docente[3]altamente preocupado en los
pormenores de la vida de sus estudiantes, conciente del grave peligro que hoy
implica el consumo abusivo y permanentemente alerta y dispuesto a la
intervención oportuna y pedagógica.
2) Alumnos activos y partícipes
construyendo su propio conocimiento a través de la actividad crítica y
reflexiva que implica responder a las diversas situaciones que se presentan
durante su interacción con el Sistema ,que muchas veces lo coloca en la
posición de consejero[4]motivándolo a ahondar en su
propia realidad y conflictos.
3) Dicho trabajo de análisis, resulta
funcional asimismo para ayudar a desarrollar en los alumnos estrategias para
detectar problemas, ya que la exploración
introspectiva que busca obtenerse mediante la aplicación del Sistema
Experto, se orienta a sensibilizarlos frente al reconocimiento de los factores de riesgo como elementos que pueden
ser posibles causas de adicción y abuso tanto en si mismo como en las personas que conforman su
entorno.
Otras
características que permiten encuadrar
este proyecto y su aplicación como una práctica tecnológica en el sentido
descrito son:
1)
El importante encargo social y cultural
implícito, en tanto se lo concibe como una herramienta más para la lucha diaria
y permanente contra el consumo abusivo y la dependencia.
2)
Los
fuertes lazos con la realidad personal, familiar y social que caracterizan la
propuesta y que resultan imprescindibles tanto para la labor reflexiva, como
para la construcción del perfil de vulnerabilidad.
3)
La
incorporación del conocimiento heurístico producto de la experiencia personal y
profesional del experto[5].
4)
El
conocimiento científico integrado como
marco teórico y herramienta conjugando
aportes interdisciplinarios desde
la Psicología, la Pedagogía y la Didáctica, la Inteligencia Artificial
,etc.
5)
La
búsqueda de la transformación de la práctica educativa[6]
por cuanto el proyecto propone no solamente una forma diferente de analizar el
perfil de vulnerabilidad de los estudiantes, sino que avanza ofreciendo un
instrumento tecnológico innovador que puede ser utilizado en diferentes
contextos para el abordaje de contenidos curriculares asociados con el problema
del consumo y/o la exploración introspectiva .
Finalmente, para completar este panorama es
necesario plantear un análisis del posible impacto de la utilización del
Software Experto y los imprescindibles factores
de control a fin de monitorear los efectos de su utilización desde la
perspectiva de los futuros usuarios tanto docentes como
alumnos.
Si
bien en el post dedicado a la
Evaluación del Sistema Experto se explicitarán las estrategias a esgrimir en tal
sentido, resulta importante dejar en claro que las decisiones que en él se
explican descansan en el concepto de “tecnología
participatoria”, la cual supone “la incorporación de las
personas, partiendo de que sus respuestas frente a la tecnología son diferentes.”
“El
socioecosistema como elemento regulador permite la posibilidad de introducir
factores de control y corrección a los
desequilibrios tecnológicos sobre la sociedad y el medio ambiente, mediados por
la participación de los diversos actores sociales del sistema”
En
definitiva la mirada evaluativa implica no solamente mejoras técnicas o
metodológicas sino que bdebe buscar la adecuación permanente del proyecto a las
características del socioecosistema en el que va a integrase, a fin de no
producir perturbaciones y si posibles mejoras en la calidad de vida de los
actores involucrados, ya sean estos docentes, alumnos, etc.
[1]
Práctica Tecnológica (Pacey, 1.990). El modelo de práctica tecnológica
“.involucra tres componentes: el organizativo, el cultural y el técnico .y que
concierne a la aplicación del conocimiento
científico u organizado a las tareas prácticas por medio de sistemas ordenados
que incluyen a las personas, las organizaciones, los organismos vivientes y las
máquinas.”
[2] En un
sentido amplio que incluye tanto a los artefactos –tiza, computadora, etc-como
a los medios simbólicos –lenguaje, escritura, sistemas de pensamiento etc-y
sociales.
[3] Este término es tomado en
una manera amplia que incluye también a otros profesionales intervinientes como
ser psicólogos, psicopedagogos, etc.
[4] Esto se explica con mayor
detalle más adelante.
[5] Pacey incorpora la experiencia personal como el
cuarto componente a la definición de práctica tecnológica.
[6]
Conforme a la definición adoptada de Tecnología Educativa “Si a la didáctica corresponde
explicar/comprender para proponer, la TE debería partir de esta comprensión
para generar propuestas que también comprometidas con las finalidades educativas,
asuman como constitutivo el sentido transformador de la práctica.”
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